Científicos españoles revolucionan la comunicación interestelar en busca de señales de vida extraterrestre

Miles Deveces (24-9-2008)

El encargado del proyecto "Música para marcianos" D. Marcelino Vidal nos atendió amablemente en su despacho del Observatorio Radioastronómico de Brihuega y contestó a nuestras preguntas:

The Teleplastic Inquirer: Dr. Vidal, ¿en qué consiste exactamente su proyecto?

Marcelino Vidal: Bueno, partimos de la base de que hay que utilizar un medio de comunicación lo más universal posible para entablar conversaciones con otros seres fuera de nuestro planeta, y la música es un lenguaje tan o más universal que las matemáticas. Así pues, hemos usado música para nuestra investigación, ya que las matemáticas se han mostrado como inútiles, al menos hasta ahora.

T.T.I.: ¿Qué música han utilizado en concreto?

M.V.: Después de mucho cavilar llegamos a la conclusión de que algo con buena base rítmica y machacona sería lo ideal, algo que pudiera asemejar una serie repetitiva pero ordenada de bytes, y que además resultara pegadiza. Así que elegimos una base rítmica de 4 x 4, con notas sostenidas sobre cuatro bemoles, todo en clave de Sol menor, y un stacatto intersticial en Fu Renól, que es lo que le da más marcha. Las castañuelas, por otra parte, confieren a la composición un aire racial hispano del que nos sentimos muy orgullosos.

T.T.I.: ¿Creen ustedes, doctor, que alguna supuesta civilización extraterrestre comprenderá con exactitud la frase central del mensaje: "¡Ay torito bueno, ay torito bravo!"?

M.V.: Bueno, su pregunta es interesante, a la par que absurda, y discúlpeme la franqueza, pero parece usted tonto. Cualquier ser mínimamente avezado apreciará sin duda que la repetición de la onomatopeya "Ay" seguida del concepto "torito" dan a entender raciocinio y análisis. "Ay" es un diptongo plosivo, que puede indicar dolor, molestia, pero también alegría y fiesta, dependiendo del contexto. En éste caso su significado va por el lado de exclamación, advertencia, como un "¡Yepa, que estamos aquí!", pero abreviado y con ritmo. Por su parte, "torito" puede y debe descomponerse en "to-ri-to", o sea, una serie de tres repeticiones de dos bytes por manga, que da como resultado un claro 2 x 3 = 6, que es un número universal, que viene a significar algo así como "uno más que cinco" o "la sexta o el sexto", que es la posición que ocupa nuestro planeta en el sistema solar, comenzando a contar desde Neptuno para atrás, ya que Plutón no cuenta por carecer de toda relevancia en la cuestión musical, como usted sabrá. Los adjetivos "bueno" y "bravo" no hacen si no confirmar las intenciones pacíficas del mensaje.

T.T.I.: ¿Utilizan además, doctor, algún otro medio científico de aproximación y comunicación?

M.V.: Pues si, ya que lo pregunta. Hemos considerado la idea del "refuerzo del mensaje" con el empleo de una posible transcomunicación visual, así que aquí mi secretaria y servidor nos hemos ataviado con la indumentaria apropiada para conseguir el citado refuerzo visual-transcomunicativo, y esperamos que sea de verdad útil.

T.T.I.: Doctor, ¿considera un acierto o un despropósito adjuntar al mensaje musical la fotografía del autor de la música?

M.V.: Bueno.. jejeje... era una promesa que le hicimos al mismo y gracias a la cual obtuvimos los permisos correspondientes de reproducción libre de royalties. Por otro lado, la contemplación de la faz del autor de la música puede inducir a los extraterrestres a visitarnos de forma inmediata y comprobar por sí mismos lo horrible e inevitable de nuestra degradación física e intelectual o, contrariamente, hará alejarse de nosotros toda posibilidad de contacto, lo que nos proporcionaría, a servidor y a éste Centro, unos cuantos años más de subvenciones a fondo perdido para proseguir con nuestras actividades. Como puede ver, lo tenemos todo atado y bien atado.

T.T.I.: Para finalizar, dr. Vidal, ¿han obtenido algún tipo de respuesta o comunicación desde el espacio exterior?

M.V.: Bueno, pues la verdad es que no estamos seguros de ello. Hemos registrado varias señales procedentes de Alfa Centauri que en principio nos hicieron albergar esperanzas, pero la serie de comandos finalizaba con un "Por favor, para el apartado de peticiones" que nos hace dudar de su procedencia extraterrena. Así que seguimos investigando y no cejaremos en el empeño hasta obtener alguna señal inequívoca de que lo hemos logrado.