Un monaguillo provoca un conflicto con la santa sede por sus prácticas cinegéticas

(Salvador Mido, 26-5-2008)

El algunas iglesias españolas se suele utilizar un rifle de perdigones para acabar con las palomas de la sacristía, tal y como nos mostró el pasado domingo el programa de la Sexta "Salvados por la iglesia". Estas aves infectan con sus deposiciones las esculturas y obras de arte que alli reposan, y son capaces de echarlas a perder.

El monaguillo de la iglesia de San Bartolo, el de un agujero solo, ha recibido la amonestación Apuntare Nefastto , la más grave de las emitidas por el papa, ya que, cumpliendo con su labor de ojeo y caza, el domingo pasado liquidó media docena de palomos del interior de la iglesia, con tan mala fortuna que un disparo se le desvió y le voló las mollejas al espíritu santo.

El palomo santísimo fué ingresado de urgencia en el Centro de Recuperación de Aves de Navalmoral, donde se recupera del perdigonazo en tol buche.