sábado 12 de diciembre de 2009
La Iglesia contra el cine
La Santísima Cofradía de la Sepia Rebozada ha condenado públicamente la película "Titanic" por parecerle blasfema, e insta a sus ovejas y borregos a no acudir a los cines a verla. En concreto, el portavoz de la Cofradía, el griego Monseñor Tentáculos, ha criticado la escena en la que, tras la colisión con el enorme iceberg, el párroco de la nave grita a sus feligreses "¡Sálvese quien pueda!", ignorando de forma flagrante el mensaje salvífico universal que predica la Biblia. El preboste ha advertido también contra estos espectáculos de catástrofes marinas. "Con el Arca ya tuvimos bastante", concluyó.
12 apóstoles, par, negro y pasa
La Iglesia para la Resurrección de la Carne y el Pescado Azul, sita en Las Vegas, previa una feroz campaña en los medios de comunicación y entre los sectores políticos y económicos más conservadores, ha logrado introducir en los principales casinos de la ciudad una máquina tragaperras que lleva el bonito nombre de "Con Dios no te la juegues" (Don't play if you're muslim, en el original) que está causando furor entre los asiduos de la tercera edad a estos templos de tentación.
Simplemente introduciendo una hostia consagrada por la ranura, y dándole a la manivela, se pueden obtener jugosos premios, como cuentas de rosario, postales bendecidas, y el premio gordo, un talonario de 50 indulgencias plenarias canjeables en la parroquia por utensilios de pic-nic o descuentos suculentos en la gasolinera del barrio.
Ante el inusitado éxito que ha tenido el artefacto, los popes de la Iglesia ya están pensando en introducir un Backgammon Celestial, una Ruleta de Oraciones -al estilo tibetano pero en horizontal y con una bolica- y un Póker en modalidad descubierto que se juega con estampitas del santoral, y en el que se incluyen dos cartas con la figura de la Santísima Trinidad que hace de comodín.
Simplemente introduciendo una hostia consagrada por la ranura, y dándole a la manivela, se pueden obtener jugosos premios, como cuentas de rosario, postales bendecidas, y el premio gordo, un talonario de 50 indulgencias plenarias canjeables en la parroquia por utensilios de pic-nic o descuentos suculentos en la gasolinera del barrio.
Ante el inusitado éxito que ha tenido el artefacto, los popes de la Iglesia ya están pensando en introducir un Backgammon Celestial, una Ruleta de Oraciones -al estilo tibetano pero en horizontal y con una bolica- y un Póker en modalidad descubierto que se juega con estampitas del santoral, y en el que se incluyen dos cartas con la figura de la Santísima Trinidad que hace de comodín.
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