miércoles 7 de septiembre de 2011
Numerología: la magia del número 3
El tres... número mágico donde los haya. Ya la Cábala judaica le confería propiedades magníficas, y no en vano tres griegos en comandita descubrieron el número Pi (que empieza por tres) a la tercera intentona... El tres, número frágil y subyugante a un tiempo: tres son las personificaciones de la divinidad, tres eran tres las hijas de María (la mierda, la caca y la porquería), tres son los segmentos ideales sobre los que se construye una pirámide de tres lados, tres fases incluye la venta piramidal de cacerolas y enseres de cocina, tres veces negó Pedro a Nuestro Señor... El tres es el número de la concordia (por eso se dice "terciar" en una discusión...), es el número preferido de los bebedores de cerveza (el tercio) y tres es el número ideal de poluciones nocturnas, ya sean voluntarias o involuntarias. Tres son las clases de personas según sepan sumar o no y tres son los cojones que tiene el famoso torero Miguel Cuadra "tresgüevos", nacido en... Tres Cantos (¿serendipia?) Tres, en fin, son las patas de un trípode y el símbolo de las cosas difíciles u ocultas (buscarle tres pies al gato), tres son las veces que me han echado de un foro magufo y tres las veces que me he acordado de sus familiares, tres son las intentonas que se necesitan para vencer y tres son multitud, tres planetas en conjunción advierten de catástrofes variopintas y tres son los nombres de mi admirado líder gnóstico. Tres lados tiene el ojo que todo lo ve (no, no es el Gran Hermano orweliano, sino Dios, sarracenos, que sois unos sarracenos...) y el ojo número tres colmó de riquezas a un pobre fontanero yanki, tres veces tropieza el hombre en la misma piedra (si es muy grande) y tres son los pares de patas del Lardoglyphus (que no sé que coño es, pero que me viene al pelo). Y así podríamos estar tres días más, o tres meses, o tres años... pero no es plan, porque acaba de sonar la tercera llamada para cenar, y es la última. Otro día, el nueve, que ése se las trae también....
