Algo ha cambiado en Apple desde que el mandamás de la compañía, Steve Jobs, pasó a mejor vida hace algunas semanas. Sus nuevos dirigentes parecen haber multiplicado por mil los instintos voraces del fundador y andan tras los pasos de todo aquel que ose cuestionar su liderazgo y su cuota de mercado.
Los representantes de Apple en España han manifestado en una rueda de prensa que la compañía ahora intentará registrar a su nombre varias expresiones raciales, como "Ay mi madre", "Ayvá la hostia", "I love Algeciras" y "Hay bocadillos de panceta", y si tienen que litigar, pues lo harán encantados.
Preguntados en la RAE acerca de si pensaban o no oponer resistencia jurídica a las pretensiones de Apple, su portavoz nos espetó: "Hay huevos". O sea, que sí.
