El estratega de la foto se ha tirado nada menos que 91 días y 90 noches tumbado bajo el colosal poliedro del Atomium de Bruselas, sin comer ni beber ni escuchar la radio ni nada. Nos dice que hace un tiempo cayó en sus manos un libro de sanación por poliedros, y pensó que qué mejor poliedro que este para curarse de un sabañón que le salió en la ceja izquierda.
El señor Ché Ké Ruin manifestó tras su experiencia que solo abandonó su estancia cuando la señora de la limpieza se subió a limpiar las bolas, y que no quiso permanecer debajo por si se le caía encima el pozal con el Mr. Propper y le arruinaba el traje.
Para concluir nos juró que el dichoso sabañón, efectivamente, le había sanado y desaparecido, pero que ahora cogía unos resfriados tremendos.
