· Algunos historiadores musulmanes, en respuesta a los ataques recibidos en el sentido de lo arbitrario y discriminatorio que es el islam para las mujeres, han publicado un estudio queriendo demostrar que el uso del burka no tiene nada que ver con la religión que practican. Así, han conseguido demostrar que los verdaderos promotores del uso de la prenda son el Consorcio de Tintorerías "El Berebere Ocioso", que ingresan alrededor del 80% del total de sus ganancias gracias al burka y a los pañuelicos esos.
· La filial pakistaní de la empresa juguetera Mattel ha sacado al mercado su más importante novedad: Barbie Burka y Ken Talibán, la tradicional pareja de muñecos que seguro harán las delicias de los pequeños talibanes en el próximo ramadán.
Se comercializarán dos modelos: el tradicional (en la foto), y otro para niños de hasta 15 años que incluye un cinturón explosivo y dos granadas con temporizador.
· Según ha sabido The Teleplastic Inquirer de fuentes fidedignas (el cocinero pakistaní Mojamé-La-Khalva), más de la mitad de las usuarias del burka en realidad son hombres. También nos ha asegurado la citada fuente que, debajo del maloliente saco, muchas mujeres van idealmente maquilladas a la manera occidental, lo que demuestra según él que en realidad el islam no es tan represivo ni retrógrado como se nos quiere hacer creer.
· Varios diseñadores de Arabia Saudí, agrupados bajo una innovadora corriente aperturista, han propuesto a los ministros religiosos de su país la comercialización de la nueva colección de burkas Primavera-Verano 2011, que venderá en exclusiva El Corte Talibán. Nos han adelantado algunos modelos:
Como se puede apreciar en la imagen, vienen en llamativos y alegres colores, en dos, tres o cuatro piezas y en tejidos naturales, que evitan molestas rozaduras en las zonas inguinal e interior del muslamen, y producen menos sonidos al andar que un ninja llegando tarde a casa.
· Ya no es sólo la población en general quien se opone al uso del burka en nuestros pueblos y ciudades; los guías espirituales y guardianes de la moral católica, que nos mantienen como reserva espiritual de occidente, también han condenado el uso de esta maligna y denigrante prenda.Así, las monjas de clausura del Convento de Berrete han declarado a The Teleplastic Inquirer que es indigno portar una prenda que consideran claramente retrógrada y represora: "Las mujeres musulmanas deberían rebelarse contra esta imposición y abrirse al mundo y declarar su libertad y su dignidad. La cárcel represora que es su religión y el carácter fundamentalista de sus dirigentes religiosos las mantiene a años luz de la civilización occidental y de la religión católica, que se ha demostrado como la más permisiva y elevadora de la dignidad de la mujer", nos declaró Sor Presa tras las rejas del oratorium del Convento.



