Mensajes subliminales en la prensa
Sabido es que diversas corporaciones, instituciones, conspiranoicos, científicos malvados y logias secretísimas emplean la prensa diaria para comunicarse, en forma de mensajes subliminales o ingeniosas combinaciones de letras y/o palabras, según fórmulas secretas que tan sólo los interesados pueden descifrar.
El descifrador en nómina de la revista Más Allá de la Trompa ha logrado captar un mensaje de los Enviados y No Bien Recibidos embajadores de Marte en nuestro planeta, camuflado en una noticia aparentemente inocua publicada en el diario El País. Gentilmente nos ha hecho llegar a la redacción de The Teleplastic una copia de su trabajo [clic en la foto para agrandar] en la que, efectivamente, puede observarse un claro mensaje: siguiendo el orden de las letras resaltadas con un círculo rojo, el estudioso ha podido componer dicho mensaje, que reza así: "venimos de marte. necesitamos un fontanero".
Los secretos de sir Winston ChurchillSegún
Reginald Doloretes, biógrafo de
Winston Churchill, éste ordenó antes de su muerte el ocultamiento de información privilegiada que podría afectar, en su opinión, a las relaciones futuras entre las civilizaciones y a la seguridad del sistema democrático. Entre otros extremos, sir Winston decretó el absoluto secreto sobre:
- La marca de puros que consumía, y el establecimiento donde los adquiría.
- La crema revitalizante que suavizaba sus belfos.
- Avistamientos de ovnis hechos por militares de prestigio.
Esta información ha salido a la luz gracias a la
desclasificación de documentos comprometedores realizada por el Ejército Británico el pasado jueves. En otros documentos secretos se aireaba la relación sentimental del primer ministro con la bailarina
Odette Lamaitre, la condición de homosexual del
Cabo Primero de los Beefeaters de la Torre de Londres y las instrucciones precisas para no caerse de un
saltador Gorila.
Los quiroprácticos toman la iniciativaYa que la
Seguridad Social se ha negado en repetidas ocasiones a sufragar las radiografías que solicitan los quiroprácticos, éstos han decidido tomar la sartén por el mango y buscarse la vida. Así, han conseguido obtener placas fidedignas de sus pacientes mediante métodos novedosos y ciertamente caseros. El procedimiento consiste en frotarle al paciente por la espalda una
hoja de papel de calco, que luego es expuesta cogida con unas pinzas de la ropa a la luz de un fluorescente. De esta forma se obtiene -afirman- una representación real e inmediata del estado de las subluxaciones y luxaciones que afectan a los huesos de sus sufridores.