La cátedra, que pronto abrirá sus puertas a estudiantes, docentes e investigadores, está situada en el piso 12 del edificio de la Facultad de Humanismo, Antropología y Vudú Contemporáneo, y está compuesta por un catedrático, tres profesores interinos, un chamán yanomamo, tres sucusionadoras profesionales -seleccionadas entre el personal del club Pajillero's Dream- y un delegado de los Laboratorios Boiron, que vigila que los fondos aportados por su laboratorio no se desvíen para otros fines.
El catedrático, don Clodoveo Nitorta, cursó estudios de postgrado en la Universidad de Flandes, donde la tabla, y se doctoró cum laude con la tésis titulada "La memoria del agua: no recuerdo dónde he puesto el vaso. Una aproximación etílica al fenómeno cuántico de la dilución perfecta".
Por su parte, los profesores interinos provienen de reconocidas ramas de la investigación médica, como la Buscometría de Moléculas o la Farmacognosia en el Quimicefa. Ante la pregunta de un periodista de cuál iba a ser el material de estudio del curso, uno de los agregados respondió: "Por supuesto, el Organon de Hahnneman va a ser de estudio obligatorio, y se prevé la inclusión, quizá más adelante, del Reglamento de la Petanca y del incunable Los Cien Mejores chistes de Eugenio".
Durante el acto de apertura de la cátedra, el delegado de los laboratorios Boiron celebró el gran auge que la homeopatía está adquiriendo entre la sociedad, y se mostró orgulloso del notable progreso de sus investigaciones sobre diluciones y sus potentes efectos: "Hemos conseguido potenciar al doble el contenido curativo de nuestros productos, y donde antes había nada, ahora hay nada de nada", manifestó eufórico. "Si seguimos investigando en la dirección correcta -apostilló- pronto podremos celebrar el haber alcanzado el grado de nada absolutamente"
El acto de apertura contó con la presencia del bedel de la Facutad de Jotas y Cantos Regionales de Aragón, que ofreció la disertación titulada "Oscilocopio del Cocco: cómo hacer que oscile un Oscilococco", tras la cual se ofreció a la concurrencia un vino de honor (concretamente un chupito de Anís del Mono diluído en treintaysiete piscinas olímpicas).
La reunión estuvo amenizada por la famosa soprano Dolores Cardeduy, que canto pasajes de la famosa ópera "Gli amanti infinitesimale" y del aria "La molécula e ben trovatta".
Como anécdota, resaltar que se prohibió la entrada al acto de 2.330 titulados en Homeopatía por Boiron, que solicitaban a voz en grito la convalidación de sus títulos, mientras los agitaban provocativamente ante los académicos allí reunidos. La manifestación fué disuelta por la policía, luego diluída y sucusionados sus participantes sin más miramientos.